Slowmorning: la tendencia de empezar el día sin prisas y con más tranquilidad

Despertarse con calma, disfrutar de un buen desayuno, escuchar música relajante o aprovechar los primeros rayos de sol. Frente a las mañanas marcadas por las prisas y las obligaciones, cada vez gana más popularidad una tendencia conocida como slowmorning, que apuesta por comenzar el día de una forma más pausada y consciente.

La etiqueta #slowmorning ya acumula más de 260.000 vídeos en redes sociales. Su filosofía consiste en sustituir las rutinas aceleradas por pequeños momentos de tranquilidad nada más despertarse. Algunas de las prácticas más habituales son evitar mirar el móvil al levantarse, disfrutar de la luz natural, desayunar sin distracciones, dedicar unos minutos a la lectura o realizar algo de ejercicio.

El psicólogo y neurocientífico del comportamiento Yuri Busin recomienda reservar entre 20 y 30 minutos para facilitar la transición entre el descanso y las obligaciones diarias. No obstante, recuerda que no existe una fórmula única ni una rutina perfecta, ya que cada persona debe adaptar estos hábitos a sus circunstancias.

Uno de los principales objetivos de esta tendencia es evitar que el día comience condicionado por las notificaciones, los correos electrónicos y los mensajes de otras personas. En lugar de reaccionar inmediatamente a las demandas externas, el slowmorning propone dedicar los primeros minutos de la jornada a uno mismo y a conocer las propias necesidades.

Sin embargo, poner en práctica esta filosofía no siempre resulta sencillo. Los horarios laborales, las responsabilidades familiares y las obligaciones diarias pueden dificultar encontrar ese tiempo de tranquilidad. Aun así, no es necesario disponer de una mañana completamente libre: incorporar pequeños momentos de calma puede ser suficiente para comenzar el día con una actitud diferente.