Hasta ahora, por WhatsApp podíamos mandar fotos, audios y vídeos… pero los olores se nos resistían. Pues ojo, porque la ciencia acaba de dar un paso para cambiar eso.
Un equipo de investigadores ha desarrollado una especie de nariz electrónica llamada Scentronic, capaz de reconocer determinados olores y hacer que otra persona pueda oler algo parecido a distancia. ¿Y cómo funciona? La nariz detecta el aroma, una inteligencia artificial lo identifica y envía la información por internet a otro dispositivo, que libera las sustancias necesarias para reproducirlo. De momento, reconoce cinco olores: café, cerveza, vino tinto, naranja y pastel. Así que todavía no puedes mandarle a tu madre el olor de las croquetas que estás preparando… pero tiempo al tiempo.
Los investigadores creen que esta tecnología podría servir para hacer las experiencias virtuales mucho más realistas, probar perfumes por internet o compartir el aroma de una comida con alguien que vive a miles de kilómetros. Y hay algo todavía más interesante: también podría ayudar a los profesionales sanitarios a evaluar a personas que han perdido el olfato y desarrollar nuevas herramientas de rehabilitación.
Eso sí, tranquilidad, que todavía no estamos oliendo los mensajes de WhatsApp. El invento está en fase experimental y necesita mejorar bastante antes de llegar a nuestras casas.
Pero, si esto sigue avanzando, igual dentro de unos años no solo le mandamos a alguien una foto de la paella del domingo… ¡también le mandamos el olorcito!


