Igual que hayas conocido a alguien en verano no es tanta casualidad y es que los llamados amores de verano podrían no ser sólo una cosa de las películas.
Una investigación de la Universidad Australia ha estudiado durante años a casi 300 jóvenes y descubrió que estos nuevos episodios de enamoramiento alcanzaban su máximo durante el verano. Una de las posibles explicaciones está en el Sol ya que han descubierto que la radiación ultravioleta puede activar un circuito entre la piel, el cerebro y el sistema hormonal que genera un aumento de los indicadores relacionados con la pasión romántica.
Pero no es el único estudio hay otros informes que han vinculado una mayor exposición a la luz solar con una mejora en nuestro estado de ánimo.
Pero la biología no lo explica todo durante las vacaciones también rompemos con la rutina y eso puede hacer que no solo nos atraiga a la persona que tenemos delante sino también la versión de nosotros mismos: más libres, más espontáneos y con menos preocupaciones. En este caso te enamoras de la otra persona o es que te gustas tu más en tu versión de verano.


