La moda de poner chalecos reflectantes a las gallinas se ha vuelto viral en redes sociales gracias a su doble función: proteger a las aves frente a los coches y evitar que sean atacadas por depredadores en la oscuridad. Al reflejar la luz de los faros, previenen accidentes y permiten localizarlas fácilmente.
Aunque recientemente se han viralizado en videos de plataformas como Instagram y TikTok, esta práctica es muy habitual en zonas rurales de países como Reino Unido y España desde hace tiempo.
Las principales razones detrás de esta curiosa tendencia son:
Seguridad vial: Las gallinas tienen mala visión nocturna y pueden desorientarse si se cruzan en caminos o carreteras. Los chalecos con bandas reflectantes actúan exactamente igual que los de los humanos o ciclistas, convirtiéndolas en peatones visibles para conductores y maquinaria agrícola.
Disuasión de depredadores: Por las noches, estos chalecos hacen que los animales brillen, alertando a los dueños de su posición y disuadiendo a ciertos depredadores nocturnos al ver formas luminosas.
Protección del plumaje: Existen modelos específicos de tela resbaladiza diseñados para evitar el exceso de picoteo entre las aves y proteger el lomo de las hembras durante la época de apareamiento.
Aislamiento térmico: Algunos chalecos incorporan un forro especial que ayuda a mantener a las gallinas abrigadas y secas durante los meses de más frío


