Sue, una mujer de 81 años, ha decidido comenzar una inesperada carrera como streamer. El motivo que la llevó a dar este paso es profundamente personal: ayudar a su nieto, quien actualmente se encuentra en tratamiento contra el cáncer. Con la intención de contribuir a cubrir los elevados gastos médicos, Sue se propuso convertirse en toda una experta en Minecraft y compartir sus partidas en directo con miles de espectadores.
Sin embargo, lo que parecía una tranquila sesión de juego terminó convirtiéndose en una escena completamente surrealista. El pasado 18 de mayo, mientras Sue disfrutaba de una de sus habituales partidas, moviendo bloques, organizando cofres y construyendo en el popular videojuego, una patrulla de la Guardia Civil irrumpió en su domicilio.
Alguien había realizado una denuncia falsa alertando de una supuesta emergencia en la vivienda de la mujer. Ante la gravedad del aviso, los agentes acudieron rápidamente al lugar para comprobar la situación. Uniformados y siguiendo el protocolo habitual, entraron en la habitación donde Sue se encontraba retransmitiendo en directo.
Lo más llamativo del incidente es que toda la escena pudo verse en tiempo real. La streamer estaba realizando un maratón especial y no había apagado la cámara, por lo que sus seguidores fueron testigos de la inesperada intervención policial mientras los agentes buscaban indicios del supuesto peligro.
A pesar del susto inicial, Sue se tomó lo ocurrido con humor. Al día siguiente, relató la experiencia entre risas durante otra retransmisión, convirtiendo el episodio en una anécdota más de su ya peculiar aventura como creadora de contenidos.


