David Bustamante ha recordado su etapa escolar en el pódcast La Pija y la Quinqui, donde ha reconocido que no destacaba precisamente por sus resultados académicos. Para aprobar, recurría a una compañera de clase que estaba enamorada de él y que, además, era la más brillante del curso. Se sentaba delante y Bustamante aprovechaba para copiar sus respuestas.
Sin embargo, la estrategia no siempre salía como esperaba. En una ocasión, el profesor repartió dos modelos diferentes de examen y Bustamante copió las respuestas de una prueba que no correspondía a la suya. ¿El resultado? Ella obtuvo un cinco y él un diez. Una anécdota escolar que todavía recuerda con humor.


