Bad Bunny tiene una demanda por su famosa casita

‘La Casita’ es una de las partes más populares de la gira de Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real del artista, pues es el espacio en el que tiene lugar el segundo acto del show, donde interpreta temas como Tití me preguntó, Me porto bonito y Yo perreo sola, entre otros.

Pero, además, es una casa que recibe toda la atención de los espectadores por otros motivos: porque allí se suben diferentes famosos para ver el show, como las actrices Ester Expósito, Ana de Armas, María León e Hiba Abouk, la tiktoker Mar Lucas, la influencer Chiara Ferragni, la empresaria Marta Ortega, la cantante Judeline y los Javis, entre otros rostros conocidos que estuvieron en el primer y segundo concierto del puertorriqueño en Madrid.

Sin embargo, ‘La Casita’ no está exenta de polémica. Román Carrasco Delgado, el dueño de la vivienda real, ubicada en la localidad de Humacao (Puerto Rico), presentó una demanda millonaria contra el ‘Conejo malo’.

Lo cierto es que ‘La Casita’ fue utilizada por el cantante para el cortometraje de Debí tirar más fotos. Román es el dueño de ‘La Casita’y la gente de Bad Bunny le dijo que inicialmente, solo se iba a usar para el corto. Pero, después de la grabación, la imagen de su vivienda fue más allá, usándose en productos de Bad Bunny y en la famosa recreación en sus conciertos por todo el mundo.

Por ello, el propietario demandó al intérprete de NUEVAYoL y a tres empresas acusándoles de saltarse el acuerdo firmado para el corto y de enriquecerse ilícitamente, y les reclamó seis millones de dólares.

Según publicó el pasado mes de septiembre Los Angeles Times, la demanda alude a su falta de privacidad desde la grabación, pues asegura que «gran cantidad de personas» visitan su casa para hacerse fotos y vídeos.

«‘La Casita’ ha sido objeto de decenas y/o cientos de publicaciones en redes sociales y de venta de productos con la imagen de su propiedad, de las cuales este no recibe ningún beneficio en general», añade el escrito.

Además, la demanda señala que Carrasco permitió el uso de su vivienda para el vídeo, «aunque no tenía conocimiento detallado de la forma y manera que se utilizaría«.