Si te gustan los videojuegos, pero prefieres alejarte de las carreras frenéticas, los disparos o la competición constante, hay una tendencia que cada vez gana más seguidores: los “cozy games”, también conocidos como “juegos acogedores”.
Cuidar una granja, decorar una casa, pasear por un pueblo virtual o relacionarse con personajes adorables son algunas de las experiencias que ofrecen este tipo de videojuegos. Su principal objetivo no es ganar ni competir, sino transmitir tranquilidad, bienestar y satisfacción emocional.

Los “cozy games” se han convertido en todo un fenómeno dentro de la industria gaming. Tras la pandemia, su catálogo ha crecido un 320%, impulsado por jugadores que buscan desconectar del estrés diario y disfrutar de experiencias mucho más relajadas.
En estos juegos no importa perder o ganar. Lo importante es la calma. Actividades sencillas como plantar flores, cuidar mascotas virtuales o construir una ciudad ayudan a reducir el estrés y fomentan la creatividad y la paciencia.

Además, este género atrae especialmente a un público de entre 25 y 44 años, con una presencia mayoritaria de mujeres, que representan alrededor del 60% de los jugadores.
Uno de los aspectos más llamativos de los “cozy games” es que no solo conquistan a los gamers habituales. Muchas personas que nunca habían mostrado interés por los videojuegos se sienten atraídas por su estética amable, sus comunidades positivas y la sensación de refugio emocional que ofrecen.
Para muchos usuarios, estos videojuegos funcionan incluso como pequeñas rutinas terapéuticas. Hablar con vecinos que son animales adorables, decorar espacios o cuidar un jardín virtual se ha convertido en una forma de desconectar y cuidar la salud mental en un entorno cada vez más acelerado.


