Fiebre por relojes de lujo a precio low cost

Una colaboración entre una de las firmas más reconocidas de la alta relojería suiza y una de las marcas de relojes más populares del mundo parecía tener todos los ingredientes para convertirse en objeto de deseo. Pero el lanzamiento ha ido bastante más allá de una simple fiebre coleccionista: ha provocado colas desde días antes, cierres de tiendas, intervención policial en algunas ciudades y un aviso público de la propia tienda para tratar de rebajar la tensión.

La nueva colección, lanzada el 16 de mayo, no es un reloj de pulsera convencional, sino una serie de ocho relojes de bolsillo que combinan dos universos muy reconocibles: el diseño del Royal Oak  uno de los iconos de la relojería de lujo, y el espíritu modular y colorido de los Swatch POP de los años 80.

El problema llegó con la puesta a la venta, únicamente en tiendas seleccionadas y limitada a un reloj por persona, día y tienda, una estrategia que ha contribuido a alimentar la sensación de escasez y la carrera por conseguir uno de los modelos.

La situación se descontroló en varios puntos. En España, Reino Unido, Francia, Países Bajos, Italia o Estados Unidos se registraron aglomeraciones, cierres de tiendas, presencia policial y altercados, según recoge The Guardian. En París, la policía llegó a usar gases lacrimógenos para controlar a una multitud de unas 300 personas frente a una tienda Swatch, en Cardiff se produjo una detención, en Milán una pelea y en Nueva York hubo “empujones y forcejeos” en la apertura de la tienda de Times Square.

La marca publicó un aviso en el que pedía a los compradores que no acudieran en grandes grupos a sus tiendas para garantizar la seguridad de clientes y empleados.

También advertía de que, en algunos países o regiones, no se aceptarán colas de más de 50 personas y las ventas podrían pausarse. 

@oscarmorenoo_

Swatch no quiere vender más relojes y los usuarios se enfadan

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En España, la escena más llamativa se vivió en Barcelona. La tienda de Swatch en el paseo de Gràcia no pudo abrir con normalidad por motivos de seguridad tras congregarse cientos de personas, algunas de ellas haciendo cola desde días antes.