Un exclusivo LaFerrari de carácter muy especial acaba de cambiar de manos por 2,06 millones de euros. No se trata de una unidad convencional del hiperdeportivo italiano, sino de un prototipo utilizado internamente por la marca durante la fase de desarrollo del modelo.
Este ejemplar fue concebido como coche de pruebas, por lo que nunca fue homologado para su uso en vías públicas. En consecuencia, su nuevo propietario no podrá conducirlo legalmente por carretera abierta. Aun así, eso no ha sido impedimento para que alcance una cifra millonaria en su venta.
A lo largo de su vida, el vehículo acumuló cerca de 55.000 kilómetros, recorridos por distintos ingenieros y pilotos de pruebas de la firma del Cavallino Rampante, que lo emplearon para afinar y validar diversos aspectos técnicos del modelo.
Habitualmente, muchos fabricantes optan por destruir este tipo de prototipos una vez finaliza el proceso de desarrollo. Sin embargo, en algunos casos excepcionales se conservan como piezas históricas o terminan en manos privadas. Este LaFerrari es uno de esos raros ejemplos que, lejos de desaparecer, ha encontrado un nuevo dueño dispuesto a pagar una fortuna por una pieza única de la historia de Ferrari.


