Crea un plan para pillar una infidelidad y el marido acaba en el hospital

Todo comienza cuando la protagonista de esta historia y creadora de un plan terrible llega temprano del trabajo y se encuentra a su marido con su mejor amiga en la cocina de su casa de risas. Hasta ahí todo normal , sin embargo ella se da cuenta de que cuando entra ella cambiaron de tema y no la hacen participe.

El paso de los días no hicieron más que alimentar sus sospechas. Explica que su marido empezó a quedarse a trabajar hasta tarde en un empleo que no lo requiere.  Sin embargo, esas falsas horas extra comenzaron a repetirse en varias ocasiones, hasta el punto al que a la afectada le «empezó a oler a quemado», admite.

Fue entonces cuando ideó lo que ella misma define como «un plan terrible». Sabía que su marido es alérgico al plátano, por lo que fue a «comprar plátanos, hice un pan de plátano y le avisé a mi amiga que le llevaría un poco». Antes de salir de casa, dejó la cocina «impecable», sin rastro alguno del ingrediente prohibido para que su marido no lo viese por casa y no diera lugar a una posible sospecha. A su vez, el objetivo era claro: comprobar si su marido estaba donde decía estar.

Horas después, recibió la llamada que lo confirmó todo. «Me llaman desde el hospital para decirme que mi marido había tenido una reacción alérgica grave». Ya en la habitación, delante del médico, lanzó la frase que destapó la verdad. «Hoy hice pan de plátano, pero se lo llevé a mi amiga. Así que sinceramente no sé cómo él pudo contagiarse». No hizo falta añadir más, les pilló con las manos en la masa.

Finalmente, durante el encuentro con los implicados en el hospital, la mujer le dijo a su amiga que «me sorprende que no supieras que era alérgico al plátano». Ella misma ha reconocido que no suele buscar venganza, pero en este caso quiso una prueba irrefutable. «Pensaron que yo era estúpida… pero me di cuenta», sentencia.