Todo por el feng shui

Nos vamos a Shanghái donde los vecinos llevan meses muy preocupados porque en una curva estrecha que había en su barrio no paraba de haber accidentes. En esta curva había colocado un espejo de trafico que había sido reajustado en varias ocasiones por la administración pero seguían sucediéndose los accidentes hasta que se dieron cuenta de el motivo por el que ocurria esto. Y es que una vecina que vivía justo en frente de donde estaba colocado este espejo vial lo iba moviendo porque un maestro del feng shui le había dicho que ese espejo afectaba a la energía de su casa.

Según el especialista este espejo vial actuaba como un “espejo revelador de demonios”, un concepto de la mitología china que describe objetos capaces de exponer la verdadera naturaleza de los espíritus malignos.

Esta mujer que estaba convencida de que el espejo hacia que entrase energía negativa en casa fue moviendo el espejo de forma discreta sin darse cuenta de que dejaba a los conductores a ciegas en una curva peligrosa.

El caso es que la administración a través de cámaras se dio cuenta de lo que estaba haciendo esta mujer y  se intentó llegar a una solución amistosa instalando un segundo espejo en el lado opuesto de la carretera, de modo que la visibilidad mejorara sin afectar a la vivienda de la famili. Pero la mujer volvió a mover ambos dispositivos tras sufrir, según su marido, “otro episodio de mala suerte”.

La situación obligó a la empresa gestora a sellar el espejo con cemento para impedir nuevas modificaciones. La policía local advirtió a la familia de que su comportamiento podría constituir un delito y que podrían ser considerados responsables de cualquier accidente provocado por la manipulación de los dispositivos de seguridad.