El salseo de estos últimos días

En los últimos días se ha hablado mucho de la guerra dentro de la familia Beckham. El hijo mayor ha dejado claro que no tiene intención de reconciliarse con sus padres y una de las historias que más ha llamado la atención tiene que ver con su boda. En concreto, con el baile de recién casados, que debía ser un momento romántico, pero que acabó siendo todo lo contrario.

Según ha contado, ese baile estaba preparado desde hacía semanas para ser algo especial junto a su mujer. Sin embargo, todo cambió cuando Marc Anthony lo llamó al escenario y allí se encontró con su madre, que empezó a bailar de una forma que él considera totalmente inapropiada. Delante de más de 500 invitados, asegura que se sintió humillado, con ansiedad y mucha vergüenza.

Cambiamos de tema, porque Karol G y Feid han puesto punto y final a su relación tras más de tres años juntos. La noticia la ha confirmado TMZ, que asegura que la ruptura se produjo hace ya varios meses y de manera discreta. Aunque no se conocen los motivos, todo apunta a que ha sido una separación tranquila y amistosa, ya que ambos siguen manteniendo una buena relación y no habría terceras personas de por medio.

Tamara Falcó también ha sido protagonista estos días por una pequeña metedura de pata en redes sociales. La marquesa tenía una entrevista con Can Yaman por el estreno de su nueva serie en España y decidió compartirla en Instagram. El problema llegó cuando sus seguidores se dieron cuenta de que había un comentario muy sospechoso en la publicación: “Me encanta Tamara Falcó, muy simpática”. Vamos, que parecía escrito por ella misma desde otra cuenta.

La pillada fue enorme y todo el mundo empezó a hablar de la famosa “cuenta B” de Tamara en Instagram. Por ahora, ella ha preferido no decir nada y simplemente ha eliminado el comentario, intentando que la polémica no vaya a más.

Y cerramos con una historia bonita, la de Michael B. Jordan. El actor, de 38 años, siempre tuvo claro que uno de sus sueños era poder “jubilar” a sus padres. Cuando su carrera despegó, les compró una casa a las afueras de Los Ángeles y, en lugar de irse a vivir solo, decidió quedarse allí con ellos durante una etapa de su vida. Lejos de incomodarle, Michael ha explicado que esa convivencia se basa en el cariño y el respeto, y que, pese a la fama y el dinero, lo más importante para él sigue siendo su familia. Cuando le preguntaron por qué tomó esa decisión, lo resumió de la forma más simple posible: “¿Puedo decir que es porque los amo?”.