Si este 2026 tienes varias bodas en la agenda, prepárate, porque las celebraciones nupciales vienen más intensas que nunca. Las bodas ya no se limitan a un solo día ni a un menú tradicional: ahora son auténticos eventos que buscan sorprender a los invitados en cada detalle.
En 2025, alrededor de 180.000 parejas se dieron el “sí, quiero” en nuestro país. El coste medio por celebración superó los 24.000 euros, una cifra que no deja de crecer, con una media de unos 120 invitados por boda. Además, según datos de bodas.net, cerca del 70% de los enlaces se prolongaron durante dos o incluso tres días.
Tendencias que marcan la diferencia
Las bodas se han convertido en una auténtica competición creativa, donde muchas parejas buscan ir un paso más allá bajo la filosofía del “yo más que tú”.
Invitaciones personalizadas
Las invitaciones siguen apostando por el formato papel de toda la vida, pero cada vez conviven más con versiones digitales. Lo importante ahora es que sean únicas: personalizadas, artesanales o incluso hechas a mano.
El aperitivo, el gran protagonista
El cóctel ha pasado a ser el momento estrella. Lo habitual es un aperitivo interminable, de al menos hora y media, con puestos de comida que van mucho más allá del jamón y las croquetas. Sushi, pulpo, marisco o tortillas de patata hechas al momento son ya un clásico. En algunos casos, el aperitivo se alarga tanto que prácticamente sustituye al banquete tradicional.
Más de un vestido para la novia
Atrás quedó la idea de un único vestido. Muchas novias apuestan por dos modelos como mínimo, aunque algunas elevan la apuesta hasta cuatro: uno para la ceremonia, otro para el cóctel, uno más para la cena y un último para el baile.
La música, clave en cada momento
La banda sonora también se multiplica: un grupo para el cóctel, otro antes de la fiesta y, por supuesto, un DJ para el cierre. Predominan el pop, el rock y la salsa, pero el flamenco gana cada vez más protagonismo incluso fuera de Andalucía. Además, los grupos de música cubana están en auge, especialmente si llegan con una puesta en escena llamativa. Algunos novios incluso buscan DJs llegados directamente desde Ibiza.
Regalos con sentido (o con humor)
Los clásicos “regalitos” evolucionan hacia opciones útiles o solidarias, aunque es una tendencia que tiende a estabilizarse. Los más originales apuestan por juegos como bingos o rifas para entregar los detalles, convirtiendo el momento en una excusa para echarse unas risas.
La fiesta, sin límites
Es en la fiesta donde todo vale. Zancudos, robots, bailarinas estilo Moulin Rouge, luces, caretas, pulseras fluorescentes… Incluso hay bodas que cuentan con su propio puesto de merchandising, donde los invitados pueden llevarse objetos personalizados como recuerdo.
¡Las bodas de 2026 prometen ser experiencias completas, pensadas para sorprender y, sobre todo, para no olvidar!


